lunes, 11 de mayo de 2009

Personajes de Buenos Aires



En mis habituales caminatas por mi barrio o en mis salidas de fin de semana suelo ver individuos comunes pero que por alguna razón se distinguen del resto al menos a mi vista. Es el caso de chicos y chicas que ocupan su tiempo libre en aprender algunas artes que los identifiquen y le permita expresarse y no solo logran expresarse si no que también logran algun redioto económico como para satisfacer sus gustos o sus salidas de fin de semana.


Cuando el semáforo se pone en rojo y los autos se detienen es como si un telón imaginario se levantase y comienza un espectáculo de malabares y como si fuese un pequeño circo hacen el deleite de los pocos automovilistas alli detenidos. Luego con el tiempo casi cronometrado y pocos segundos antes que la luz se ponga en verde hacen una reverencia y se pasean con sus gorras buscando obtener algunas monedas a modo de aplausos.


no puedo evitar detenerme ante ellos, no solo por sus habilidades sino también por las ganas que le ponen, el entusiasmo por mostrar su arte en el mas improvisado de los esenarios que es la calle y ese gran final una humilde reverencia agradeciendo la atención brindada.


Por poas monedas y a veces por menos Buenos Aires te sorprende con un delicioso espectáculo a la vuelta de una esquina.

Añoranzas

Hola a todos mis amigos les extrañé.

Estube alejado un tiempo del ciber espacio y fue por que mi vida me ha colocado en situaciones difíciles que he tenido que solucuionar y para ello he tenido que poner toda mi atención; he pasado tiempos duros que me han llevado a sierta depreción y no he querido transladar ese bajonazo a este blog que siempre tubo como objetivo resaltar lo maravilloso que tiene la vida.

En todo este interín no bajé los brazos y aunque no he escrito continué tratrando de espresarme artísticamente con la fotografia, fotos que iré bajando a este blog para compartirlas con todos ustedes.

Tenganme un poco de paciencia ya que la tormenta que azotó mi vida todavia no se ha ido pero a medida que salga el sol yo volveré a brillar.

Lo que no mata fortalece y yo sigo con vida y con muchas ganas de vivirla y compartirla con ustedes mis amigos.

Besos y abrazos por montones...

jueves, 5 de febrero de 2009

El Ábito

Antes que nada quisiera disculparme por mi ausencia del ciberespacio pero mis obligaciones familiares me han mantenido alejado de los cibercafes aunque no he dejado de escribir solo no me dieron los tiempos para transcribirlos pero ya estoy de vuelta. Los extrañé muchisimo.

Adicto a los Libros

El ser humano es un animal de ábitos dice un dicho popular y los hay de los mas variados. Hoy quisiera enfocarme en uno en especial, a mi criterio, uno de los mas enriquesedores "LA LECTURA".


Se dice que el cine, la televisión e incluso Internet están destruyendo el ábito de la lectura, que es mas fácil sentarce ante una pantalla y dejar que las imágenes cuenten en 2 horas lo que tomaría una semana de lectura y en muchos casos eso puede ser cierto pero también es cierto que las historias llevadas al cine solo son una ínfima parte de todos los buenos escritos que se ha editado por centurias.

Yo tomé el ábito de la lectura a los 10años de edad cuando me dí cuenta que había muchas cosa muy buenas a comparación de lo que me querían hacer leer en el colegio.

He tomado conciencia que cuando me pongo a leer me entrego total mente a las historias que se relatan al punto que pareciera que estoy viviendo esa aventura a diferencia de las películas en que uno es simplemente testigo. El libro te envuelve, te hace parte de el, te lleva a lugares distantes y a tiempos remotos, te hace vivir los mas cálidos romances, te lleva a navegar por ríos indómitos o por las profundidades del océano, te hace cruzar por las montañas mas altas y por selvas nunca antes exploradas por el hombre, te hace luchar contra ejércitos de millones, te hace recitar poemas bajo un balcón o desentrañar los acesinatos y acertijos casi insolubles.

El libro también te muestra lo maravilloso de este mundo y te lleva a conocer otras culturas sin que tengas que moverte de tu sillón favorito.

Me pone muy feliz ver que muchos somos los que tenemos el ábito de la lectura; ver a una persona leyendo un libro, sea cual sea este, en el parque, en el colectivo o en un bar, habla de una persona interesante de conocer y con quien se puede tener una una muy buena charla.

La lectura es un ábito enriquecedor y enaltecedor fomentemoslo.

martes, 6 de enero de 2009

Un Rincón en la Ciudad



Todos tenemos un lugar donde nos sentimos cómodos donde nos refugiamos de los males que nos aquejan, donde nuestra alma se toma un respiro, donde uno puede ser uno mismo y puede descargar todas sus frustraciones en silencio, donde replegar sus tropas y preparar la estrategia para volver a la lucha o simplemente el lugar donde encontrar la inspiración para lograr algo maravilloso. En ese sentido hay un lugar por excelencia entre los porteños estos son los bares y cafés de la ciudad de Buenos Aires.
En estos momentos me encuentro en el bar llamado EL JARRITO, un local tranquilo, pequeño y acogedor con buena música ambiente. Está situado sobre una calle de alto transito pero da la sensación de estar dentro de una burbuja aislado del bullicio al punto que a todos los presentes se los ve como desconectados del mundo agitado que está a un cristal de distancia, un pequeño paraíso de 60 metros cuadrados en un infierno kilométrico.
La gente busca estos lugares para ordenar sus ideas e informarce antes de comenzar el día, también es el lugar tranquilo donde las parejas se reunen para tener una charla amena , donde los amigos se juntan a conversar cosas de amigos o como en mi caso para darme un recreo de las exigencias del día y poder reacomodar mis pensamientos.


Muchos hombres de la cultura se han refugiado en estos reductos como también hay bares que también son parte de la cultura de la ciudad.


Recorro el lugar con la mirada, una hermosa mujer sentada a una mesa de mi se informa leyendo el diario mientras sigue el ritmo de la música con el taco de sus zapatos se la ve distendida. Otro cliente, tras pagar lo consumido coloca el periódico bajo el brazo y encara con coraje la salida.

El mozo levanta los trastos de las mesas desocupadas, en una mano una bandeja abarrotada de tazas y vasos y con la otra mano limpia las mesas con un trapo como ignorando la bandeja, eso es habilidad.
En mi taza de café ya se distingue el fondo, ignoro esta situación y continuo en mis meditaciones, estoy inspirado desde que comencé las vacaciones no me salía una palabra e imagino que es debido a que mi casa y los mios necesitan de la atención que durante el año laboral no les pude dar.
El local se vacía por dentro como mi taza pero las mesas colocadas en la vereda se mantienen populosas, desde que rige la ley anti tabaco esos lugares son codiciados al punto del ridículo ya que en pleno invierno la gente hace cola para conseguir una mesa a la intemperie mientras adentro está tibio y vacío.
El reloj, no por estar aquí deja de ser tirano y el mio comienza a empujarme para que continúe con mis resonsabilidades.
En un gesto, como firmando en un papel invisible, pido al mozo la cuenta, guardo mis cosas, me levanto del plácido sillón rojo al que me entregué al llegar, me dirijo a la puerta de salida, tomo coraje y vuelvo a enfrentar al mundo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Un pedazito de Buenos Aires


Quiero destacar que disfruté muchisímo al escribir éste artículo espero que ustedes también.
Amanecer
Como todas las mañanas, luego de desayunar con mi abuela y preparar mi vianda, salgo silbando bajito hacia mi trabajo.
El sol se despereza y sus tibios rayos se cuelan entre los edificios tocando a los árboles como la mano de una madre acaricia a su hijo para despertarlo.
Las palomas anuncian un día caluroso y los gorriones, entre el follaje juegan y chinchorrotean como niños de jardín de infantes en recreo.
Las sombras, lentas en su andar, van dejando paso a la claridad y esta me muestra las caras de sueño de quienes como yo se dirigen a comenzar su jornada, una sonrisa se me escapa al pensar que yo debo verme igual.
Una suave y fresca brisa ingresa por mi nariz llenando por completo mis pulmones, suave, refrescante, limpio, cristalino, sensaciones que se me cruzan por la cabeza. Un árbol de delicadas florecillas violetas parece sentir lo mismo ya que me pareció ver como su copa se ensanchaba al igual que mi pecho.
Violeta y verde lindo contraste al gris de la ciudad.
El agua se deja oír correr, los encargados de edificios salen todos casi al unísono para baldear las veredas.
Agua, flores, aves, aire, de repente se me hiso a la idea de un paisaje feng shui.
Llego a la avenida y un insolente rayo de sol se clava en mis ojos ¡DESPERTATE! me está diciendo. si, si, estoy en eso.
El transito todavía es tranquilo y sin estridencias. El simpático muñequito color blanco del semáforo me invita a cruzar, a mitad de trayecto el muñequito comienza a enojarse titilando enrojecido, mejor me apuro.
Continuo mi andar, un aroma a pan y facturas recién horneados me envuelve, me seduce y frente a mi la vidriera iluminada como un carnaval muestra galletas, masas y tortas. "tranquilo fiera, tu novia te puso a dieta..." agacho la cabeza y sigo mi camino.
En la otra esquina, el canillita en su puesto de diarios acomoda los suplementos dentro del periódico y los repartidores muñidos de sus carritos y sus tupidos llaveros están prontos a iniciar sus recorridos por los edificios del barrio.
Los manequies de las tiendas de ropa parecen saludar a todos los que pasan frente a ellos pero nadie les devuelve ni un gesto salvo yo "Te ves Preciosa hoy" quiero imaginar que me sonríe pero no tiene cabeza.
Ya hay más gente en la calle, el gruñir de las cortinas anuncian la apertura de los comercios y una veintena de personas en la parada del colectivo me dicen que otra vez voy a viajar parado.

La ciudad a despertado ¡Buen día para todos!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

La Música Aplaca a las Fieras



Al igual que a mi abuelo me gusta llegar a casa tomar mi guitarra y tocar los pocos temas que tengo como repertorio o prácticar alguna melodía nueva esto hace que mi cabeza se despeje de un día agotador de trabajo.


En el banco que cobra la jubilación mi abuela suelen contrtar músicos para hacer la espera mas grata, uno de ellos una persona entrada en canas, un personaje pintoresco aompañado de su guitarra y una sonrisa sin igual hace el deleite de los jubilados con tangos, milongas, valces y algún que otro chiste.


Mi compañero de trabajo, gustoso de la música heavy metal, cuando llevo mi guitarra el tipo se transforma se comunica a través del instrumento y este pasa a ser una parte mas de su cuerpo y entrega todo su sentir en cada acorde.


¿Como es que un montón de sonidos unidos en funciones matemáticas desencadenen tantos sentimientos?


La realidad me muestra que todos en mayor o menor parte nos la pasamos escuchando música a través de los mp3 o celulares,etc.


La música estimula el alma y lleva los sentimientos de un lado a otro según el ritmo o las letras; o hace que la imaginación vuele a lugares insospechado.


Tengo un gusto muy amplio rock, clásico, melódico, folcklore, salsa, etc pero cuando estoy con Camila, mi guitarra, las valadas son las que me pierden en un mundo de suaves y dulces acordes.


La música aplaca las fieras que despiertan la rutina diaria.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La gente y el deporte





Caminando por el parque Rivadavia, en pleno corazón de Caballito, vi a varias personas trotando o haciendo alguna actividad física. Esto no es raro ya que es un paisaje común en casi todas las plazas y parques de Buenos Aires, es mas, yo he sido parte de ese paisaje alguna vez pero ahora como observador noté algunos detalles, gestos y actitudes a los que nunca les había prestando atención y para sacarme cualquier duda volví al otro día. Los detalles que pude marcar son mínimos casi imperceptibles pero están.


Las personas que están por comenzar la actividad física tienen en sus caras un dejo de entusiasmo y determinación esto también se puede ver en su forma de caminar, por el contrario a las que se dirigen a comenzar su jornada laboral se las ve como resignadas y desganadas.


Las personas que transitan por la ciudad lo hacen apurados, atropelledos, sin si quiera ver por donde caminan, hay cierta des concentración en sus caras por el contrario las que corren lo hacen sin apuros, administrando los tiempos y su oxígeno, concentrados en su meta.


El que termina su día de trabajo se lo ve cansado, astiado, abatido y con cara de pocos amigos; el que termina la actividad física también se lo ve cansado pero hay satisfacción en su cara y hasta deja ver cierta sonrisa.


Todo esto lo viví en algún momento pero no fui capas de verlo, ahora caigo en cuenta que el deporte no solo hace bien para bajar la pancita sino que también estimula mente y alegra el alma.


Hace tiempo que quiero volver a la actividad física y extraño las maratones en las que participaba. Mi abultado abdomen y mi espíritu me exigen que tengo que volver al deporte...



Si cuidamos la raíz del árbol, la fragancia y las flores vendrán por si mismas. Si cuidamos el cuerpo, la fragancia de la mente y el espíritu vendrá por si misma...